| Artículos | 20 SEP 2009

El papel del CIO es estratégico para conseguir la estabilidad y el crecimiento de las empresas. La tecnología puede ayudar a reducir los costes de otras áreas de negocio y mantener la eficacia de los procesos

Julia Santos.
En un momento de profundos cambios en todas las organizaciones, el papel de los directores de Tecnologías de la Información (CIO) se convierte en estratégico, no sólo para conseguir la transformación de los procesos sino para mejorar su eficiencia y eficacia. De su capacidad para liderar el cambio dependerá en gran medida la continuidad de las compañías.

Ahora más que nunca las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) se erigen en el elemento que puede ayudar a la sociedad en general a salir de la crisis. De cuál es el papel que en este entorno deben jugar los CIO trató una mesa redonda organizada por CIO España y que contó entre sus asistentes con los máximos responsables de sistemas de algunas de las principales organizaciones de nuestro país.
Para Luis de Eusebio, subdirector general de la Gerencia de Informática de la Dirección General de Tráfico (DGT), “el profundo cambio que la DGT ha experimentado en los últimos años no se puede separar de la tecnología, que ha sido la base sobre la que se ha asentado la transformación. La reducción de las víctimas de los accidentes de tráfico se ha producido gracias al uso de la tecnología en todas las áreas. Por ejemplo, y aunque no es un tema que nos guste a nadie, la mejora de todo el procedimiento sancionador ha sido posible gracias a las TIC, pero también la mejora en la seguridad vial a la que no es ajeno el carnet por puntos. No habríamos podido sacar adelante el plan de seguridad vial sin contar con una base tecnológica estratégica”.
Por su parte, Zaida Sampedro, directora general de Sistemas e Información Sanitaria del Servicio Madrileño de Salud, aseguraba que “es fundamental el papel que las TIC están jugando en estos momentos en la sanidad madrileña. Un ejemplo claro es la reciente epidemia de gripe A. Las tecnologías ayudan no sólo desde el punto de vista estrictamente sanitario sino también en el diseño de los planes de contingencia en áreas como la comunicación al ciudadanos, entre el personal sanitario y en el registro de datos. Son también estratégicas en el intercambio de información entre los profesionales de diferentes niveles para conocer la evolución de los pacientes. Además, las TIC garantizan la calidad asistencial. Determinados servicios no podrían prestarse sin las TIC, como por ejemplo el anillo radiológico puesto en marcha en los nuevos hospitales de la Comunidad, proyecto que va a extenderse próximamente a la red de laboratorios de análisis”.
Zaida Sampedro aportó algunos datos más de cómo la informatización está llegando a todas las áreas de la atención sanitaria. “El 98% de la población madrileña accede al servicios de citas a través de Internet o de las tecnologías de reconocimiento de voz, y esto es posible ahora por la madurez del mercado. La tecnología es un palanca para conseguir el cambio de los procesos y es fundamental que los directores generales, los máximos responsables de las organizaciones, estén convencidos de sus beneficios y de la necesidad de seguir invirtiendo”.
Pedro Maestre, subdirector general de organización y sistemas de Fraternidad Muprespa, coincidía con los CIO anteriores al explicar que en su empresa, “desde hace 10 años se ha hecho una apuesta decidida por la tecnología y en este proceso hemos contado con el apoyo pleno de la dirección general. Un dato que confirma esta realidad es que hace 10 años había 400 personas en servicios generales, de ellos sólo 12 eran informáticos. En estos momentos de 500 personas, 200 son informáticos, lo que significa que una gran cantidad de profesionales están impulsando los proyectos tecnológicos. La importancia que la tecnología ha logrado, por lo menos en nuestra empresa, se deduce del hecho de que con la crisis se han producido recortes presupuestarios en todas las áreas excepto en sistemas, que ha continuado invirtiendo sobre todo en dos proyectos innovadores que van a impactar directamente en el negocio. El primero de ellos se refiere a la posibilidad de que todos nuestros pacientes puedan conocer a través de Internet su historia clínica completa. El segundo hace posible que un médico en cualquier parte del mundo y con la autorización del paciente, pueda consultar su historia clínica. Esto se traduce en mejores servicios para los pacientes lo que redunda directamente en el negocio, en nuestra permanencia en el mercado”.

Reflejo en la cuenta de resultados
Un hecho incuestionable es, en palabras de Pedro Maestre, “el reflejo directo que la madurez tecnología ha tenido en nuestra cuenta de resultados. En el último año, hemos invertido del orden de 800.000 euros en TIC, lo que supone un 4,7% de nuestro presupuesto global”.
En opinión de Jaime García, analista independiente, “la crisis está teniendo un efecto diferente para el mundo de la tecnología pues las TIC se han convertido en parte de la solución. Hemos pasado de proyectos tecnológicos orientados al propio departamento a otros con una clara orientación hacia el servicio. En un momento de cambios y de incertidumbre no se puede disminuir el nivel de servicio porque entonces el cliente se va con la competencia. Los directores generales empiezan a percibir que las TIC ayudan a reducir gastos en otras áreas y que es necesario utilizarlas para ahorrar costes extratecnológicos y de procesos”.
“Es cierto que determinadas organizaciones están reduciendo los presupuestos TIC –recordó Zaida Sampedro, del Servicio Madrileño de Salud–, pero otras no pueden hacerlo porque la tecnología está dentro de su cultura y les ayuda a reducir sus presupuestos. En realidad, la parte TIC de los presupuestos globales de una compañía es siempre la más pequeña”.
Un aspecto nuevo lo aportó también Zaida Sampedro al asegurar que “cada vez más, en los procesos, es necesario hablar en términos de negocio, no sólo de tecnología. Los informáticos debemos tener una visión de conjunto, conocer por dentro los procesos y también los retos de la organización”.
Luis de Eusebio, de la Dirección General de Tráfico, señaló que en su entidad se ha puesto en marcha “una reingeniería de software basada en valor. Todo desarrollo de código se fundamenta en aquellos elementos que aportan valor a toda la organización”.

Asignatura pendiente
Jaime García aseguró que “hay un aspecto importante, el coste oculto de la tecnología. Se tiene la sensación de que nunca se sabe realmente lo que cuestan los proyectos. Ésta es nuestra gran asignatura pendiente”. Asimismo, para Luis de Eusebio, de la DGT: “Al igual que hay costes ocultos también tenemos beneficios ocultos que no esperamos cuando emprendemos un proyecto y que no se tienen en cuenta inicialmente. En la Dirección General de Tráfico debemos seguir iniciando proyectos porque tenemos el mandato del Gobierno de que en los próximos años el 100% de los trámites se puedan realizar a través de Internet y esto significa que sin la tecnología nuestra organización se para”. Y es que, como aportaba Jaime García, “vamos hacia un mundo de excesiva dependencia tecnológica, pero ya no hay vuelta atrás”.
En opinión de Zaida Sampedro, del Servicio Madrileño

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