| Noticias | 08 FEB 2011

Este año será el de la consolidación de cloud computing como modelo dominante

2010 ha supuesto para cloud computing el año del calentamiento de motores, pero será realmente 2011 el de su definitivo asentamiento en la cúspide de las tendencias TI. Su consolidación como modelo de éxito significará un replanteamiento general de las infraestructuras tecnológicas y de los modelos de entrega de la capacidad informática y las aplicaciones.
Paco Sánchez

 

Como señala CA Technologies en sus predicciones para este año, cloud computing representa un cambio de paradigma en el sector de las TI y en la forma en que la tecnología transformará los negocios. Las TI se convertirán en un importante impulsor del negocio y serán vitales para su correcto funcionamiento, desde el nivel de operaciones y ventas al de reconocimiento de marca.

En el nuevo escenario que introduce la nube, el papel del CIO será el de gestionar estratégicamente la cadena de suministro de TI incorporando recursos de todo tipo según se vayan necesitando, desde aplicaciones completas a grandes volúmenes de capacidad de proceso y almacenamiento basados en cloud. La función del los responsables de tecnología será cada vez menos la gestión práctica de las TI y más la de aunar su gobierno y el negocio. 

La virtualización, pieza clave del movimiento cloud, seguirá este año explotando su naturaleza penetrante e imponiendo nuevas exigencias. Tal como pronostica CA Technologies, las implementaciones de virtualización requerirán mayores capacidades, más personal, ciclos de tiempo más cortos y menos errores para superar el estancamiento de los entornos virtuales y tener éxito. Un objetivo que sólo se conseguirá con la automatización tanto de la infraestructura como de los servicios virtuales, la única manera de lidiar con este conflicto, acelerar la virtualización y construir de manera eficiente y rentable el centro de datos dinámico. Su rol central en cloud computing podría incluso restar protagonismo a la propia virtualización durante los próximos meses.

Las propias aplicaciones deberán adaptarse a la automatización. A medida que las organizaciones TI despliegan sus primeras aplicaciones cloud computing, irán comprendiendo que conseguir agilidad y elasticidad es duro y requiere nuevas arquitecturas de aplicaciones. Como advierte la firma consultora especializada HyperStratus, implementar aplicaciones robustas sobre una infraestructura que no lo es tanto impone adoptar enfoques de redundancia, failover y aislamiento de sesión. Diseñar aplicaciones elásticas que puedan automáticamente crecer y disminuir en función de la carga precisa una configuración ‘on-the-fly’ sin intervención humana.

 

¿Clouds para todos?

Sobre la eterna cuestión de si cloud computing –y por extensión la externalización en muchas de sus variantes– esta más indicado para las grandes corporaciones o para las pymes, la consultora HyperStratus lo tiene claro. La firma constata la creencia general entre los analistas y los suministradores de que el mercado pyme es el segmento natural del negocio IaaS (infraestructura como servicio), dada su carencia de plantillas TI bien formadas. Pero en algún momento de 2011 –asegura HyperStratus– se darán cuenta de que la falta de personal especializado no es el único problema a la hora de adoptar cloud computing. Se trata de un nuevo modelo que, además de comportar múltiples retos en TI, genera problemas propios desconocidos. Al final, todos coincidirán en que las pymes son en realidad el cliente natural de SaaS (software como servicio) y que sólo las grandes organizaciones deberían contratar ofertas IaaS. Esto no significa que SaaS será sólo un fenómeno pyme: se convertirá en la opción por defecto para organizaciones de todos los tamaños que deseen reducir costes en aplicaciones que no sean críticas para el negocio.

Así que a la pregunta de si cloud computing es para ‘todo’, habría que matizar mucho, pues mientras se solventan algunas debilidades del modelo, todavía conviene que las aplicaciones críticas permanezcan bajo el férreo control de las empresas. Pero si la pregunta es si la nube es para ‘todos’, la respuesta es rotundamente sí. Y no sólo dando a ese ‘todos’ referencias de tamaño.

En cualquier caso, saber que todo tipo de organización es idónea para subirse a algún tipo de nube no es lo mismo que todos sus responsables estén convencidos de ello. Una cuestión sobre la que casi a diario surge algún dato nuevo cuantificando el número de empresas que ya han adoptado cloud computing y el de las que planean hacerlo pronto. Inútil, sin embargo, llegar a una conclusión mínimamente coincidente. Hay estudios que hablan de que son más del 80% las empresas que ya cuentan con algún servicio cloud, mientras que otros reducen esa tasa a nada menos que un 20%. Quizá la diferencias entre las distintas estimaciones surjan de los distintos significados que el concepto ‘servicio en la nube’ tiene para cada sondeado, pues no faltan incluso los que usan estos servicios –de email gestionado en la nube, por ejemplo– sin saber que son cloud. Dicho esto, dicho todo. 

 

Eliminando barreras

Los problemas de conformidad normativa y privacidad siguen siendo los principales inhibidores para que las empresas evolucionen sus entornos virtuales a cloud computing. Así lo manifiesta el 85% de los profesionales encuestados en un estudio publicado por Fujitsu. Pero tales barreras, fruto de la juventud de este mercado, no son insalvables y ya se está avanzando por el buen camino.

En una entrada del blog de Network World del pasado diciembre se citan algunas iniciativas que entidades c

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