| Artículos | 15 SEP 2010

Tecnología para la educación

La UAM apuesta por las TI para formar a los profesionales del futuro
Nuria Cordón.
El servicio de calidad a sus alumnos y una notable labor científica y de investigación son los pilares en los que se sustenta la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y que han llevado al centro a ser una de las dos mejores universidades españolas. Sin embargo, nada de esto sería posible sin una potente infraestructura tecnológica de base.

Fundada en 1968, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) cuenta en la actualidad con 34.318 estudiantes, 2.454 profesores e investigadores y 1.050 trabajadores de administración y servicios y, entre sus campus de Cantoblanco y Medicina, abarca una superficie total de 612.000 m2. Además, según datos de 2008 y 2009, el centro se mantiene de manera consistente como una de las dos mejores universidades españolas, según los rankings internacionales, situándose en todos los casos entre las 125 primeras universidades europeas y entre las 300 primeras universidades del mundo.
Una de las claves del éxito de la universidad es su labor científica y de investigación. Así, la UAM desarrolla un número de proyectos multidisciplinarios e interdisciplinarios de alta calidad en las áreas de Derecho, Humanidades y Ciencias Sociales, Economía, Psicología, Física, Química, Biología y Medicina, Biodiversidad y Medio Ambiente e Ingeniería Informática y de Telecomunicación, entre otras. En ellas desarrollan su actividad científica más de 300 grupos de investigación, “la gran mayoría de ellos entre los mejores de España en su campo y muchos muy competitivos a nivel internacional”, apunta François Mestre, director de TI de la UAM.
La investigación en la UAM se ha visto reforzada en buena parte gracias a su amplia colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y, en la actualidad, el Campus UAM+CSIC alberga un gran número de científicos de la UAM y el CSIC “que llevan a cabo una investigación altamente competitiva de talla mundial en tres áreas principales: Nanociencia y Materiales, Biotecnología y Biomedicina y Física teórica y Matemáticas”, explica Mestre.
Todo este entramado de alumnos, licenciaturas, investigadores, etc. no sería posible sin una base tecnológica de calidad, alineada con la organización de la universidad y gestionada por un departamento de TI que, en la actualidad, cuenta con 92 personas dirigidas por François Mestre, al frente desde mayo de 2007.

Presupuesto TI
En los últimos tres años, la UAM ha hecho un esfuerzo presupuestario importante para llevar las últimas tecnologías a todos sus ámbitos de actividad. “Nada sería posible sin una potente infraestructura de base en aspectos como la red, sistemas, aplicativos y servicios y sin el soporte de un conjunto de servicios de atención al usuario disponibles tanto on line como de forma presencial”, explica Mestre. Por ello, en los últimos años, “hemos modernizado la mayoría de nuestras plataformas de servicio para llevarlas a sistemas con mayores funcionalidades y más fácilmente administrables con un modelo de operación centralizada”. Así, continúa, “en 2009 y 2010 dispusimos de un presupuesto anual para las TIC cercano a 7,7 millones de euros, en claro crecimiento comparado con 2007 (3,8 millones) y 2008 (5,5 millones). Esta cifra da prueba del compromiso de nuestra institución en este ámbito, en un año difícil donde el presupuesto de la UAM ha sido marcado por la congelación de la subvención nominativa y un drástico recorte de la financiación para inversiones, que supuso en su formulación un recorte del 2,07%”.
La ejecución del presupuesto TIC se está realizando bajo un exhaustivo seguimiento de la evolución del gasto y haciendo un especial énfasis en su contención. “Por ejemplo, -apunta-, hemos optimizado la compra y mantenimiento de los equipos informáticos mediante su centralización en modalidad de arrendamiento. De la misma forma, nuestro gasto en telefonía se ha reducido mediante la implantación de una centralita IP y la agrupación de los concursos de telefonía fija y móvil por un periodo de cuatro años”.
En organizaciones de magnitud tal como la Universidad Autónoma de Madrid, la colaboración con otras empresas tecnológicas es vital para su correcto funcionamiento. “Por el amplio espectro de los proyectos y servicios prestados, es fácil comprender que estamos trabajando con integradoras de servicios, desarrolladores de software, ingenierías expertas en varios campos, suministradores de licencias, etc.”, apunta Mestre.
Los proyectos se realizan no sólo con algunas de las empresas privadas más relevantes del sector, sino también con entes públicos empresariales. Así, la aplicación de Gestión Académica está desarrollada por un consorcio de universidades, Sigma AIE, de la cual la UAM es socia y forma parte del consejo de administración. “Las ventajas de este modelo cooperativo son evidentes, pues supone una reducción del coste de inversión por institución, la definición de políticas y recomendaciones comunes, compartir experiencias y resultados, reducción del tiempo de introducción, facilidad para la interoperabilidad entre las instituciones y sostenibilidad a largo plazo de las plataformas”, explica el director de TI.

Tecnología y formación
De acuerdo con François Mestre, el uso de las TIC es estratégico en todos los ámbitos académicos: docencia, investigación y gestión. En el ámbito de la docencia, “la adaptación de nuestras enseñanzas al Espacio Europeo de Educación Superior ha supuesto adaptarnos a nuevas necesidades docentes. Así, dada la cada vez mayor orientación metodológica hacia el trabajo autónomo y en grupo del estudiante, tuvimos que complementar el equipamiento disponible con una política institucional que favoreciera que el alumnado disponga de una adecuada dotación TIC de uso particular y espacios de trabajo en grupo”.
Como parte del proceso, se han llevado a cabo importantes mejoras en las aulas docentes, incorporando a las mismas material audiovisual. También se han habilitado espacios de trabajo fuera de las aulas y en las aulas CRAI, que son salas con ordenadores para uso individual o en grupo, donde realizar trabajos académicos, pruebas o correcciones de tests, así como otras actividades docentes y de formación en el uso de los recursos de la biblioteca.
Dentro del e-learning, la Universidad ofrece un servicio de apoyo a la docencia en red con dos herramientas que facilitan y mejoran la calidad docente. La primera es la Página del Profesor, un entorno de publicación docente con algunas funciones de e-learning, cuyo objetivo es universalizar este tipo de herramientas entre profesores y alumnos sin requerir una curva de aprendizaje pronunciada. La segunda se apoya en la plataforma Moodle, una herramienta de e-learning de difusión creciente, destinada tanto a estudios de posgrado y formación continua como a aquellos estudios de grado, que por su perfil docente requieren una funcionalidad más avanzada de la que puede ofrecer un entorno de publicación docente.
Finalmente, concluye Mestre, “y adaptándonos a la transformación creciente del concepto de Aulas de Informática al de Informática en las Aulas, la universidad se ha dotado de más de 400 puntos de acceso que dan servici

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