Liderazgo | Noticias | 02 OCT 2018

De CIO a CEO; los atributos que un CIO debe tener en cuenta en esa transición

Aunque es infrecuente, cada vez más directores de tecnología aspiran a ocupar puestos de alta dirección en las empresas.
ejecutivo
Redacción

Lo más habitual hasta ahora ha sido que figuras como el CFO o el COO fueran los candidatos idóneos para sentarse en el sillón del consejero delegado. No obstante, la ascensión de la tecnología como activo estratégico en las empresas independientemente del sector industrial en el que se desenvuelven, ha cambiado ligeramente la tendencia.

Claro que para desempeñar el rol de CEO los líderes de los departamentos de tecnología deben de contar con una serie de atributos. El consejero delegado de cualquier compañía que se precie debe ser un líder; claro que cualquier CIO que cuente con un equipo también debe de serlo.

Por descontado, el candidato a presidir una compañía debe de tener visión de negocio. Eso, creen los expertos, es relativamente sencillo de encontrar hoy en día, dado que los departamentos de TI están cada vez más cerca del negocio. La tecnología no es ya una fuente de gastos, ni siquiera una commodity a mantener para que los sistemas funcionen; se trata de un activo estratégico que debidamente empleado puede determinar el éxito o el fracaso de una compañía.

Claro que muchas veces esto no es suficiente. A pesar de que los CIOs están acostumbrados a trabajar con presupuestos, no lo están tanto en tareas relacionadas con generar ingresos y reducir costes. “Los CIOs necesitan entender la comunidad financiera y cómo funciona el mundo financiero”, advierte Alan Mumby, un reclutador experimentado al que acude CIO UK.

“Deben saber cómo hablar a las personas de esa comunidad. También deberían de tener conocimientos sobre promoción de marca, de generación de ingresos y de desarrollo de producto”, recomienda el experto.

Otra de las habilidades a tener en cuenta es la capacidad de estar al tanto de los cambios que se dan en el mercado y, sobre todo, de adaptarse rápidamente a los cambios.

Uno de los ejemplos de un CIO reconvertido en CEO es el de Anthony Watson, máximo responsable del departamento de tecnología de Nike y anteriormente director de operaciones para Europa y Oriente Medio en Barclays. Watson se convirtió más tarde en COO y presidente de la startup Bitreserve para convertirse más tarde en el consejero delegado de la compañía, que cambió su nombre a Uphold.



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