Empresa
Gartner

La recesión económica, el nuevo terror de los ejecutivos

Una recesión macroeconómica; ese es el temor que se ha instalado entre los cinco principales riesgos para los altos ejecutivos del mundo, que señalan la invasión rusa en Ucrania, la inflación y los problemas con la cadena de suministro como las irremediables causas de sus temores.

dinero, euros
Créditos: Josh Appel (Unsplash).

Era de esperar. Hay múltiples factores que contienen los acontecimientos (muchos históricos) que se están produciendo a nivel global, como para convertirlos en permeables al estado de ánimo y de opinión de los directivos y ejecutivos del universo empresarial mundial. Según el informe trimestral de riesgos emergentes del Primer Trimestre de 2022 de Gartner, las preocupaciones económicas están siendo impulsadas por múltiples fuentes, entre las que la invasión rusa de Ucrania, la inflación persistente y los cuellos de botella en la cadena de suministro son los culpables de la lógica desazón de los dirigentes económicos de todo el planeta.

El informe de Gartner ha encuestado a 330 altos ejecutivos en el primer trimestre de 2022, que han mostrado como los últimos acontecimientos mundiales, que siguen sin resolverse en gran medida, generan una recesión macroeconómica que está entre los cinco primeros riesgos que asustan a los estos altos dirigentes económicos mundiales.

“El entorno macroeconómico ya era desafiante antes de la invasión rusa de Ucrania, marcado por una inflación persistente y los cuellos de botella en la cadena de suministro, que siguen sin resolverse en gran medida”, dijo Matt Shinkman, vicepresidente de la práctica de Legal, Riesgo y Cumplimiento de Gartner. “Los ejecutivos ahora enfrentan una variedad de riesgos contra los que es difícil planificar, incluidos los efectos de contagio de la guerra en Europa, el endurecimiento agresivo del Banco Central y la presión continua de COVID-19 sobre el crecimiento en los principales mercados globales”.

Hasta este trimestre, una recesión económica no había surgido como uno de los cinco principales riesgos emergentes. En cambio, sí consideraban como grandes riesgos los nuevos modelos de ransomware, dada la mayor urgencia, debido a la invasión rusa de Ucrania, y el talento pospandémico, que se aferraba a la “gran dimisión” para recuperar calidad de vida frente a trabajo sistémico. Estos riesgos se mantuvieron como principales, emergentes y generales, en línea con los hallazgos de los dos trimestres anteriores, que incluían también las interrupciones de la cadena de suministro y las presiones inflacionistas.

Y es que para la mayoría de los equipos de gestión de riesgo empresariales (ERM) que preveían  para este año un repunte económico y la disminución de los impactos de COVID-19, es una desagradable sorpresa encontrase con que pueden haber planeado inicialmente una postura de riesgo organizacional más agresiva, que no va a triunfar, dadas las circunstancias.

Según Shinkman, “los líderes de ERM deben trabajar con sus socios comerciales para restablecer muchas suposiciones que ocurrieron antes del estallido de la guerra y la confirmación del ajuste cuantitativo agresivo”, porque sin ajustar los planes para estas nuevas realidades, las organizaciones enfrentan un balance de apetito por el riesgo que podría hacer que asuman demasiado riesgo, o que no estén preparadas para las oportunidades que presenta una recesión, según nos explica este experto en riesgo de Gartner.

 

Bancos, guerras y pandemias

El riesgo de una recesión macroeconómica tiene tres causas principales que lo han llevado al primer plano en la mente de los ejecutivos a principios de 2022:

1. Aumentos de tasas del Banco Central: la Reserva Federal estadounidense y otros bancos centrales importantes han adoptado una postura agresiva que ha generado preocupaciones sobre una corrección del mercado y una menor liquidez general en los mercados globales.

2. La invasión rusa de Ucrania: los temores de los efectos de contagio han aumentado a medida que continúa la guerra y han generado preocupaciones de alto nivel sobre un reinicio económico global y los efectos impredecibles de la desglobalización.

3. Variantes de COVID-19: la presencia persistente de COVID-19 y el potencial de nuevas variantes continúa limitando el acceso al mercado global y restringiendo el crecimiento económico.

Los bienes de consumo discrecional, los materiales básicos y los servicios financieros, donde el 75% o más de los encuestados de la industria lo indicaron como un riesgo principal, son algunos de los sectores económicamente más sensibles donde se sintieron de manera más aguda las preocupaciones sobre una recesión económica.



Contenido patrocinado

Registro:

Eventos:

 

Partnerzones

Revistas Digitales

DealerWorld Digital

IDG Research

Documentos ComputerWorld