Sanidad | Noticias | 26 NOV 2018

Avances en tecnología médica para el control de anticoagulantes

Investigadores de varios centros españoles consiguen desarrollar un dispositivo para la supervisión de la dosis por el propio paciente.
pastillas
Redacción

Nuevo avance en la aplicación de tecnología para la mejora de la sanidad o el tratamiento de enfermedades, esta vez de la mano del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2) y el CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN). Investigadores de estos tres organismos han desarrollado una nueva herramienta para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares o trastornos tromboembólicos

Se trata de un dispositivo biosensor automatizado que permite monitorizar la medicación con anticoagulantes, un tipo de medicamentos para pacientes de este tipo de enfermedades entre los que se encuentra el popular Sintrom. Gracias a este mecanismo, el propio paciente o su médico pueden ajustar la dosis de forma individualizada. Este aparato contiene unas nanoestructuras de oro, en las cuales se pueden unir bioreceptores específicos que detectan biomarcadores, de una manera reproducible y exacta, a partir de una pequeña muestra de sangre del paciente, sin necesidad de realizar un tratamiento previo.

El diseño del dispositivo ha partido del grupo NanoB2A del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología, dirigido por la investigadora del CSIC Laura Lechuga. Previamente, el grupo Nb4D del Instituto de Química Avanzada del CSIC (IQAC-CSIC), liderado por María Pilar Marco, había producido anticuerpos específicos capaces de reconocer Sintrom. Su utilidad se había demostrado en un estudio clínico, mediante una técnica inmunoanalítica de alta capacidad de procesado de muestras. A partir de los resultados de estos grupos, que están integrados en el CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina, se ha avanzado en el trabajo conjunto para el desarrollo del dispositivo. El resultado ha sido publicado en la revista Biosensors and Biolectronics.

Los pacientes de este tipo de transtornos se tratan habitualmente con anticoagulantes, aunque su uso tiene ciertos riesgos. Según explican los investigadores, una dosis inadecuada puede llevar a que se siga produciendo coagulación de la sangre o, en el extremo contrario, se desencadenen otros efectos secundarios como hemorragias internas. Para ajustar la cantidad de medicación que cada paciente debe tomar, hay que tener en cuenta distintos factores como peso, edad, alimentación e interacción con otros medicamentos. Desde el CSIC explican que el dispositivo es especialmente adecuado para su uso en centros clínicos, para mantener una medida constante de este medicamento o para el autocontrol de la medicación por los propios pacientes.



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