'Oracle Red Bull Racing' o la relación simbiótica de la F1 y la tecnología

CIO España visita la base de la escudería austríaca para descubrir la forma en que la nube de la compañía estadounidense ayuda en el análisis de grandes volúmenes de datos que ayuda a una toma de decisiones rápida y eficaz en cada carrera.

Oracle Red Bull Racing

El campus del equipo de Fórmula 1 Oracle Red Bull Racing se compone de ocho edificios en los que se lleva a cabo la fabricación y puesta en marcha de los coches con los que compite, se hace seguimiento y se da soporte en tiempo real durante las carreras y se forma a empleados (ingenieros en su amplia mayoría) y pilotos. Aquí se trabaja en el ciclo de vida completo de los coches de carreras y de la estrategia del equipo: desde el diseño, la fabricación, construcción, testing de los vehículos hasta el desarrollo de las entrañas tecnológicas que los vertebran, pasando por la construcción de estrategias de competición y de marketing. Todos ellos comparten un único objetivo: ganar. Y si bien la temporada está en marcha, el objetivo del equipo mira al medio plazo: la copa mundial de 2026.

Alzarla no sólo implica ser el más rápido, también tiene que ver con el trabajo y coordinación de todos los departamentos dentro y fuera de pista, con una toma de decisiones inmediata y con la puesta en marcha de una planificación que varía en función de factores como las condiciones climáticas, la morfología de los circuitos y la posición de salida, entre otros. El secretismo en todas las fases del proceso es enorme; no se permitió tomar imágenes del emplazamiento a los medios invitados.

El de Milton Keynes, al norte de Londres, es en realidad un campus tecnológico, algo nada sorprendente dada la creciente simbiosis entre la Fórmula 1 y la tecnología. No hay más que ver las marcas publicitarias que adornan los coches para tener una idea de esta relación. En el caso del equipo Red Bull Racing, Oracle es la marca que sobresale visiblemente en los vehículos. Puede que en esta alianza haya influido la conocida la afición de Larry Ellison, fundador de la compañía, por las regatas y su empeño en elevar la tecnología a la primera línea del deporte de élite que más impulso TI requiere.

Sea como fuere, el gigante ha invertido 300 millones de dólares en el patrocinio para los próximos cinco años. La relación entre la escudería y la firma tecnológica va más allá y el acuerdo comercial implica también la proporción de la infraestructura en la nube que sirve para la ejecución de estrategias en pista, análisis de datos en tiempo real, optimización y oferta de experiencias personalizadas a la base de seguirdores del equipo y la provisión de la plataforma sobre la que se desarrolla el diseño de la joya de la corona, el motor de los coches.

 

Un sector con altos estándares de exigencia

Todas las funciones de un coche de carreras de la F1 se centralizan en el volante. A esto hay que añadir además los cientos de sensores que proporcionan información sobre el motor, el sistema de refrigeración y el rendimiento del vehículo. Los datos se analizan en tiempo real y la toma de decisiones se hace de forma instantánea, lo que aumenta las exigencias en términos de gestión y análisis de datos en tiempo real. No en vano el coche genera hasta 400GB de datos en una carrera en la que el tiempo no se mide por segundos, sino por milésimas de segundo.

 

La escudería lleva a cabo millones de simulaciones en la nube desde hace 18 meses, lo que ha dado como resultado un aumento en capacidad y en velocidad de ejecución 

 

El equipo Oracle Red Bull Racing desplaza a cada circuito de competición a más de medio centenar de ingenieros que trabajan sobre el asfalto. Esto es tan sólo una pequeña porción del capital humano que la firma emplea en cada carrera; una sala ubicada en Milton Keynes es el verdadero cerebro pensante que da soporte en tiempo real. Los ingenieros se dividen por filas que se centran en diferentes componentes: sensores, aerodinámica, soporte TI y marketing.

La simulación es aquí un aspecto clave. Además de ser una de las prácticas más habituales que los equipos de F1 llevan a cabo, es también uno de los aspectos críticos tras el diseño de una estrategia de carrera. Will Courtenay, responsable de estrategias de carrera en el equipo Oracle Red Bull Racing, explica que se llevan a cabo “millones de simulaciones” hasta descubrir cuál es la estrategia que mejor funciona. Este proceso, que fundamentalmente predice cómo va a ser la carrera, no se hace sólo antes del comienzo de una, también durante. La nube facilita mucho este desempeño que hasta hace 18 meses, justo cuando empezó la colaboración con Oracle, se hacía on premise. El cloud, comenta, “ha aumentado la rapidez con la que podemos reaccionar y tomar decisiones rápidas”. El tiempo entre la recopilación de datos (que proporciona la propia competición y que genera el vehículo) y la actualización de la simulación se ha reducido a segundos, explica. También ha impactado en los costes y aumentado la rentabilidad.

Según datos de la propia compañía, la nube ha permitido aumentar la velocidad de simulación en 10 veces y aumentar el número de simulaciones en 1.000. Courtenay apunta además que a más simulaciones, más posibilidades de examinar variables y escenarios adicionales.

La alianza entre la escudería y la compañía tecnológica no se reduce tan sólo a la nube y a herramientas de analítica de datos y data science. También se extiende a su plataforma de publicidad y customer experience, a través de la cual ofrece a la base de aficionados un programa de fidelización que proporciona experiencias personalizadas.

 

 

¿Sabías que…?

 

  • El equipo utiliza software CAD para definir las formas del coche, incluidas las del conductor
     
  • Utilizan un túnel de viento para probar los coches. Está ubicado en un lugar secreto y fue el mismo que se utilizó en la fabricación del avión supersónico Condorde. Los datos obtenidos se correlacionan con los de simulaciones virtuales para obtener mejores resultados
     
  • Para cada carrera utilizan un coche diferente que se adapta a la morfología del circuito, la altitud donde se encuentra, niveles de humedad o características de las vías. Cuando las temperaturas son más altas, por ejemplo, se presta más atención a los métodos de refrigeración
     
  • El ritmo de innovación es altísimo: pueden mejorar los tiempos hasta en dos segundos desde el inicio de la temporada hasta su fin. Se ejecutan hasta 1.000 cambios de diseño en cada temporada
     
  • Este año el equipo de Oracle Red Bull Racing se ha centrado en la parte del abajo del coche, en la aerodinámica que hace que el vehículo se pegue más al suelo, agilizándolo y adaptándolo mejor a las curvas
     
  • Cada miembro responsable del cambio de ruedas durante las paradas o pit stops tiene una pistola neumática adaptada a su mano y cuenta con un entrenador personal para reducir al máximo el tiempo de cambio de neumáticos, que pueden pesar hasta 20kg
     
  • Muchos componentes se imprimen en equipos de impresión 3D con materiales especiales que tienen un valor superior a los 60.000 dólares


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