| Artículos | 28 FEB 2009

Lecciones de liderazgo de mi hija

CIO

El arte de ser líderSer padre me ha enseñado más sobre liderazgo que cualquier texto escrito por Spencer Johnson o Peter Drucker. A continuación enumero las diez principales lecciones que he aprendido sobre cómo dirigir equipos gracias a mis quince años de experiencia como padre. (Por John D.Halamka, CIO de CareGroup Healthcare System).

Además de CIO de CareGroup Healthcare System, CIO y decano adjunto para tecnología educacional en la Escuela de Medicina de Harvard, presidente de Health Electronic Data Interchange Network en Nueva Inglaterra, presidente de Health-care Information Technology Standards Panel y médico de emergencias. En su opinión, la paternidad puede ser más valiosa para conseguir ser un buen líder que un MBA. De su propia experiencia como padre ha extraído los siguientes consejos para sus colegas:

1)      Gritar o levantar el tono nunca da resultados positivos

Mi hija recuerda las dos ocasiones en que la levanté la voz, pese a que ambas ocurrieron hace mucho tiempo. Mis arrebatos me denigraron, me hicieron perder auténtica autoridad y no tuvieron efecto positivo alguno sobre su comportamiento.

En la empresa y los negocios, nunca he tenido la sensación de que levantando mi voz ganaría la batalla, mi vida como padre me ha enseñado que la confrontación sólo contribuye a empeorar las situaciones.

Trabajo en equipo2)      La autoridad formal e impuesta raramente funciona

No llegaría muy lejos si dijera a mi hija Lara: “Has esto porque yo soy tu padre y te lo mando”. Tampoco llegaría muy lejos como CIO con esta actitud. El auténtico liderazgo nace de la discusión y el debate concienzudo que lleva al consenso entre las partes con opiniones diferentes.

3)      De permiso para cometer errores

Cometer fallos es la forma en que aprenden los niños. Pero no sólo los niños, sino cualquier ser humano. Por tanto, es algo aplicable también a las plantillas. Establecer límites y ofrecer a los empleados que de uno dependen la flexibilidad de superarlos por su cuenta es una alternativa mucho más efectiva que la "microgestión"; es decir, que intentar controlar puntillosamente todas y cada una de sus acciones y decisiones pare evitar cualquier fallo.

4)      La comunicación es clave

Los adolescentes casi nunca perciben a sus padres tan fantásticos, inteligentes o divertidos como para querer pasar su tiempo con ellos. Aún así, es imprescindible que éstos mantengan abiertas las líneas de comunicación. Al final resulta menos importante ganar con un argumento en una discusión que asegurarse de que todavía se seguirá hablando cuando ésta termine. Lo mismo puede decirse cuando la relación se desarrolla con empleados y clientes. Prefiero escuchar malas noticias y tener que resolver el problema al que se refieran que no enterarme de nada en absoluto.

5)      Bases correctas y sólidas

Siempre he intentado ser un ejemplo vivo de que un buen tipo siempre acaba ganando; de que los comportamientos inadecuados, como el robo o la agresividad, están mal y son contraproducentes, y que la amabilidad y el consenso siempre salen victoriosos al final del día. Creo que tal sistema de moral básica, tales principios, llevarán a Lara a elegir las opciones adecuadas cuando tenga que tomar decisiones importantes. En la empresa, estableciendo un comportamiento de tono ético, justo y colaborativo, se consigue contagiarlo a la plantilla y a los clientes, que tenderán a actuar siguiendo el mismo tipo de principios.

6)      Se pueden criticar las ideas, pero no a las personas

Si mi hija toma una decisión con la que no estoy de acuerdo, puedo debatir sus ideas, pero no sus capacidades y aptitudes. Lo mismo ocurre con los empleados y los clientes. Trato a cada uno de ellos con respeto, incluso cuando estoy en desacuerdo con sus ideas.

7)      Fomentar la satisfacción del éxito en lugar del miedo al fracaso

Cuando hice las pruebas SAT, no tenía realmente conciencia de su importancia. Creo que conseguí una beca no porque fuera más inteligente que mis compañeros, sino porque el miedo al fracaso no influyó en mí mientras hacía el examen. Con Lara, he intentado siempre reconocer, alabar y celebrar sus éxitos. Esta actitud me perece mucho más sostenible que arraigar el miedo al fracaso en su carácter. Aquellas empresas que fomenten el crecimiento positivo y los logros de las personas funcionarán mucho mejor y tendrán más éxito que las que aplican una gestión basada en las intimidaciones e inhiben la creatividad, el talento y el afán de superación de sus empleados.

Resolviendo problemas en equipo8)      Delegue, pero insistiendo en la responsabilidad

Nosotros dejamos a nuestra hija que se fije sus propios programas y horarios, pero cuando suena el despertador por la mañana, debe asumir las consecuencias si el día anterior decidió irse a la cama tarde. No obligándola a acostarse a una determinada hora, hemos mejorado su capacidad para tomar sus propias decisiones. De igual manera, cuanta más responsabilidad de a los empleados que de usted dependen, mayor será su capacidad para asumirla adecuadamente.

9)      Respete la innovación

Cuando el año pasado recogimos una caja de zanahorias de nuestro jardín, yo recomendé que siguiéramos la práctica tradicional de pasarlas por un tamiz para limpiarlas. Lara tuvo una idea diferente: ponerlas separadas en el camino de entrada y limpiarlas con un spray. Su método resultaba realmente más rápido, efectivo y eficiente. Incluso si el negocio llevado como se tiene costumbre ha funcionado siempre, pueden exi

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