Sanidad | Noticias | 13 MAR 2019

La supercomputación, aliada en la investigación de enfermedades raras

IBM colabora con el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa en la disposición de un sistema de computación avanzado para simular la respuesta al uso de determinados fármacos.
Centro Investigación Severo Ochoa
María Ramos

La investigación en enfermedades raras recibe un impulso con el apoyo de las herramientas de supercomputación de IBM. Una de las instalaciones clave en el trabajo científico de nuestro país, el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, ha instalado un sistema de computación avanzado IBM Power System AC922 con 2 procesadores IBM POWER9

La tecnología instalada es la misma que se emplea en el superordenador Summit, el más potente del mundo según el listado de Top500 del pasado mes de noviembre, con un rendimiento de 143 TFlops/s. También está presente en el MareNostrum, el equipo del Barcelona Supercomputing Center que es el más potente de España y se sitúa, con 153 TFlops/s, en el puesto 25 del listado mundial. 

La tecnología de IBM está especialmente diseñada para el empleo en tareas de analítica e inteligencia artificial de alto rendimiento. Su aplicación en esta rama de la ciencia facilita que el personal al cargo de estos trabajos puedan simular de forma virtual el comportamiento de posibles fármacos en condiciones iguales a las del cuerpo humano. El empleo de sistemas de superordenadores ayuda a que el trabajo se realice a velocidades muy superiores a las alcanzadas con técnicas de laboratorio clásicas.  

Este tipo de investigación se denomina "experimentación in silico". Esta es la simulación en ordenadores de las características de las células del cuerpo humano. En estos entornos se reproduce el fallo molecular que ha provocado una enfermedad y se intenta corregir introduciendo simulaciones de combinaciones químicas. Estas distintas variaciones de químicos serían la base de los posibles futuros medicamentos contra cada patología.

Con el empleo de superordenadores, se puede probar el funcionamiento de millones de compuestos químicos en periodos de tiempo muchísimo más ágiles que en la investigación convencional, hasta detectar uno que contribuya a mejorar la salud del paciente. 

En el caso del Centro Severo Ochoa, entre las investigaciones en las que se está empleando esta tecnología está el Síndrome de Cornelia de Lange, una enfermedad rara causada por una alteración genética de un complejo proteico, la cohesina, que impide el correcto desarrollo físico e intelectual. El uso de la tecnología de IBM facilita las pruebas para intentar corregir el comportamiento de la cohesina con distintos compuestos químicos. Hasta ahora, el centro había probado el sistema IBM POWER8 que les había permitido multiplicar entre 15 a 30 veces la potencia de los equipos anteriores, y se espera que la nueva tecnología acorte los tiempos y mejore los resultados.



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