Industria y Utilities | Noticias | 18 ENE 2019

BlockLabs, una nueva herramienta para optimizar procesos de certificación mediante 'blockchain'

Tags: Blockchain
Las compañías Repsol y FinBoot colaboran en el desarrollo de la aplicación de la tecnología que facilita las certificaciones necesarias en el trabajo con los productos de refino y la petroquímica.
BlockLabs Repsol Finboot
Redacción

Nuevo caso de uso de 'blockchain', en este caso en el sector petroquímico. El Centro de Investigación Repsol Technology Lab y la start-up FinBoot han desarrollado BlockLabs, una nueva aplicación basada en la tecnología de cadenas de bloques para mejorar los procesos de certificación de sus productos. Esta utiliza equivalentes digitales de las muestras a homologar, con lo que se evitan ineficiencias y costes asociados al 'retrabajo'. La colaboración se ha realizado mediante el Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol. 

En el sector de productos de refino y la petroquímica se obliga a una serie de certificaciones de calidad y seguridad por parte de los organismos reguladores, para los que se manejan gran cantidad de muestras. Los procedimientos "están sujetos a muchas incidencias de 'retrabajo' por mal etiquetado, pérdidas o conexión incorrecta de información", explica Tomas M. Malango, Gerente de Experimentación del Tech Lab.

En este caso, la validación del empleo de 'blockchain' se ha realizado mediante la gestión de muestras procedentes de los negocios industriales, de las que en Repsol se reciben unas 60.000 al año. La aportación de FinBoot se concreta mediante una plataforma que adapta y escala la tecnología. Mediante una aplicación web, se entregan herramientas para conectar con distintas 'blockchains' desde una oficina o una fábrica.

BlockLabs facilita el proceso de certificado de muestras, que se puede solicitar en la aplicación web; así se crea un archivo digital equivalente registrado en una 'blockchain'. Desde ese momento, toda la gobernanza de la muestra física y la información asociada a ella quedará registrada y vinculada de manera inmutable a su equivalente digital. Realizados los ensayos y emitido el certificado, los datos se registran sobre el activo digital con el mismo código.

Según explican las compañías, el ahorro derivado de este proceso se estima en unos 400.000 euros anuales.

El primer piloto de validación con muestras reales se realizaba el pasado verano, gracias al cual se recreaba todo el ecosistema. En septiembre se realizó una demostración con presencia de varias partes interesadas, de cara a involucrar a todos los participantes. El proceso se quiere tener implantado en el centro de investigación en abril de 2019, y se espera que se pueda ampliar para ser utilizado por otros agentes del sector, de cara a formar una red de certificación global.



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